Sacramentos

Matrimonio

¡Nos hemos prometido! Y ahora, ¿qué hacemos?

Os facilitamos aquí una guía rápida para prepararse a recibir el sacramento del matrimonio, que también podéis descargar en PDF.

1. Consultar disponibilidad y reservar fecha

Venid a la oficina de la iglesia y consultad la disponibilidad en los turnos que ofrecemos para celebrar matrimonios:

  • Viernes y sábados: 10:45, 12:00, 13:15 (con permiso del rector), 17:30 y 19:00.
  • Domingos y festivos: 10:45.

Preguntad disponibilidad para otros días u horas.

En San Juan del Hospital os guardamos la reserva durante un tiempo (lo normal es dos semanas), mientras encontráis un lugar donde celebrar el convite.

2. Confirmar la reserva

Una vez decidido el día y la hora de la boda, venís a confirmar y os entrevistáis con alguno de los sacerdotes.

  • Donativo: al confirmar, es oportuno que adelantéis parte del donativo que se acostumbra dar en la iglesia, y que sirve para su sostenimiento.

Preparación remota

3. Realizar el cursillo prematrimonial

La Iglesia católica pide a sus fieles que realicen un cursillo prematrimonial, que es una catequesis de preparación para el matrimonio.

No es imprescindible hacer el cursillo en la misma iglesia donde os casáis.

Una vez realizado, no caduca: cuanto antes participéis, más os ayudará.

En San Juan del Hospital ofrecemos dos modalidades:

  • Cursillos mensuales: 5 sesiones concentradas en una semana, de lunes a viernes, de 20 a 21 horas.
  • Cre(c)er en el amor: 11 sesiones a lo largo de cinco meses, los domingos de 19 a 21 horas.

4. Tramitar el expediente matrimonial

Es la herramienta que tiene la Iglesia para garantizar que estáis preparados para casaros, es decir:

  • Que vuestra decisión es libre.
  • Que estáis decididos a vivir como marido y mujer durante toda la vida.
  • Que estáis dispuestos a recibir responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos en la fe.

Se tramita en la propia parroquia, que es la iglesia más cercana a la residencia habitual. Conviene que el párroco os oriente cuanto antes acerca de los plazos.

  • Si uno de los dos no tenéis la nacionalidad española, se tramita en la Notaría de matrimonios de la Archidiócesis de Valencia (calle Avellanas, 12).
  • Si vivís en otra diócesis, de vuestra parroquia se enviará el expediente al propio obispado, y de ahí al Arzobispado de Valencia.

Debéis presentar algunos documentos, con fecha de expedición inferior a 3 meses:

  • Certificados de bautismo y confirmación, con sello de la diócesis si proviene de otra diócesis.
  • Certificado de nacimiento.
  • Fotocopia del DNI.
  • Certificado del cursillo prematrimonial.

También debéis ir acompañados de dos testigos (amigos vuestros, no familia).

Es oportuno dar un donativo a la parroquia donde tramitéis el expediente.

5. Descubrir los sueños de Dios para vosotros

Os invitamos a abrir a Dios las puertas de vuestro futuro hogar.

  • Confirmación: tenerla no es obligatorio para casarse en España, pero se recomienda para completar la iniciación cristiana. En San Juan tenemos catequesis para adultos.
  • Amistad con Jesús: es verdadera si lleva a la práctica de la fe, la Eucaristía dominical y la confesión frecuente.
  • Acompañamiento espiritual: hablad varias veces con el sacerdote que va a presidir vuestro matrimonio.
  • Formación continua: leed algún libro que os ayude a tener conversaciones significativas sobre temas como la práctica de la fe, los hijos, vuestras carreras profesionales, el estilo de vida que deseáis llevar, las familias de origen…
  • Ganar en coherencia de vida cristiana: si convivís, ¿os habéis planteado vivir como hermanos hasta que realmente seáis marido y mujer?

Preparación próxima

6. Conocer las opciones para la ceremonia

  • Lecturas, que elegís vosotros salvo que os caséis un día de solemnidad litúrgica.
  • Fórmula de consentimiento.
  • Oración de los fieles.
  • Cantos y música, que han de ayudar a rezar. Vosotros elegís a los músicos.
  • Decoración floral, con sobriedad, que compartís con las otras parejas que se casan el mismo fin de semana. Vosotros elegís el proveedor.
  • Reportaje fotográfico, procurando que trabajen con discreción. Vosotros elegís a los fotógrafos.

7. Confesión

Es oportuno que acudáis al sacramento de la penitencia como preparación para el momento tan grande y santo de vuestro matrimonio, y para recibir la comunión.

Guía «Casarse es fácil»

Inscripción en los cursillos prematrimoniales de una semana

Normas para casarse en San Juan e indicaciones sobre la música

Lecturas y rito del matrimonio

Oraciones para preparar la ceremonia

Hoja de ceremonia para la iglesia

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Del Compendio del Catecismo de la Iglesia católica:

337. ¿Cuál es el designio de Dios sobre el hombre y la mujer?

Dios, que es amor y creó al hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha llamado en el Matrimonio a una íntima comunión de vida y amor entre ellos, «de manera que ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19, 6). Al bendecirlos, Dios les dijo: «Creced y multiplicaos» (Gn 1, 28).

338. ¿Con qué fines ha instituido Dios el Matrimonio?

La alianza matrimonial del hombre y de la mujer, fundada y estructurada con leyes propias dadas por el Creador, está ordenada por su propia naturaleza a la comunión y al bien de los cónyuges, y a la procreación y educación de los hijos. Jesús enseña que, según el designio original divino, la unión matrimonial es indisoluble: «Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre» (Mc 10, 9).

339. ¿De qué modo el pecado amenaza al Matrimonio?

A causa del primer pecado, que ha provocado también la ruptura de la comunión del hombre y de la mujer, donada por el Creador, la unión matrimonial está muy frecuentemente amenazada por la discordia y la infidelidad. Sin embargo, Dios, en su infinita misericordia, da al hombre y a la mujer su gracia para realizar la unión de sus vidas según el designio divino original.

340. ¿Qué enseña el Antiguo Testamento sobre el Matrimonio?

Dios ayuda a su pueblo a madurar progresivamente en la conciencia de la unidad e indisolubilidad del Matrimonio, sobre todo mediante la pedagogía de la Ley y los Profetas. La alianza nupcial entre Dios e Israel prepara y prefigura la Alianza nueva realizada por el Hijo de Dios, Jesucristo, con su esposa, la Iglesia.

341. ¿Qué novedad aporta Cristo al Matrimonio?

Jesucristo no sólo restablece el orden original del Matrimonio querido por Dios, sino que otorga la gracia para vivirlo en su nueva dignidad de sacramento, que es el signo del amor esponsal hacia la Iglesia: «Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo ama a la Iglesia» (Ef 5, 25)

342. ¿Es el Matrimonio una obligación para todos?

El Matrimonio no es una obligación para todos. En particular, Dios llama a algunos hombres y mujeres a seguir a Jesús por el camino de la virginidad o del celibato por el Reino de los cielos; éstos renuncian al gran bien del Matrimonio para ocupase de las cosas del Señor tratando de agradarle, y se convierten en signo de la primacía absoluta del amor de Cristo y de la ardiente esperanza de su vuelta gloriosa.

343. ¿Cómo se celebra el sacramento del Matrimonio?

Dado que el Matrimonio constituye a los cónyuges en un estado público de vida en la Iglesia, su celebración litúrgica es pública, en presencia del sacerdote (o de un testigo cualificado de la Iglesia) y de otros testigos.

344. ¿Qué es el consentimiento matrimonial?

El consentimiento matrimonial es la voluntad, expresada por un hombre y una mujer, de entregarse mutua y definitivamente, con el fin de vivir una alianza de amor fiel y fecundo. Puesto que el consentimiento hace el Matrimonio, resulta indispensable e insustituible. Para que el Matrimonio sea válido el consentimiento debe tener como objeto el verdadero Matrimonio, y ser un acto humano, consciente y libre, no determinado por la violencia o la coacción.

345. ¿Qué se exige cuando uno de los esposos no es católico?

Para ser lícitos, los matrimonios mixtos (entre católico y bautizado no católico) necesitan la licencia de la autoridad eclesiástica. Los matrimonios con disparidad de culto (entre un católico y un no bautizado), para ser válidos necesitan una dispensa. En todo caso, es esencial que los cónyuges no excluyan la aceptación de los fines y las propiedades esenciales del Matrimonio, y que el cónyuge católico confirme el compromiso, conocido también por el otro cónyuge, de conservar la fe y asegurar el Bautismo y la educación católica de los hijos.

346. ¿Cuáles son los efectos del sacramento del Matrimonio?

El sacramento del Matrimonio crea entre los cónyuges un vínculo perpetuo y exclusivo. Dios mismo ratifica el consentimiento de los esposos. Por tanto, el Matrimonio rato y consumado entre bautizados no podrá ser nunca disuelto. Por otra parte, este sacramento confiere a los esposos la gracia necesaria para alcanzar la santidad en la vida conyugal y acoger y educar responsablemente a los hijos.

347. ¿Cuáles son los pecados gravemente contrarios al sacramento del Matrimonio?

Los pecados gravemente contrarios al sacramento del Matrimonio son los siguientes: el adulterio, la poligamia, en cuanto contradice la idéntica dignidad entre el hombre y la mujer y la unidad y exclusividad del amor conyugal; el rechazo de la fecundidad, que priva a la vida conyugal del don de los hijos; y el divorcio, que contradice la indisolubilidad.

348. ¿Cuándo admite la Iglesia la separación física de los esposos?

La Iglesia admite la separación física de los esposos cuando la cohabitación entre ellos se ha hecho, por diversas razones, prácticamente imposible, aunque procura su reconciliación. Pero éstos, mientras viva el otro cónyuge, no son libres para contraer una nueva unión, a menos que el matrimonio entre ellos sea nulo y, como tal, declarado por la autoridad eclesiástica.

349. ¿Cuál es la actitud de la Iglesia hacia los divorciados vueltos a casar?

Fiel al Señor, la Iglesia no puede reconocer como matrimonio la unión de divorciados vueltos a casar civilmente. «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquella; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio» (Mc 10, 11-12). Hacia ellos la Iglesia muestra una atenta solicitud, invitándoles a una vida de fe, a la oración, a las obras de caridad y a la educación cristiana de los hijos; pero no pueden recibir la absolución sacramental, acercarse a la comunión eucarística ni ejercer ciertas responsabilidades eclesiales, mientras dure tal situación, que contrasta objetivamente con la ley de Dios.

350. ¿Por qué la familia cristiana es llamada Iglesia doméstica?

La familia cristiana es llamada Iglesia doméstica, porque manifiesta y realiza la naturaleza comunitaria y familiar de la Iglesia en cuanto familia de Dios. Cada miembro, según su propio papel, ejerce el sacerdocio bautismal, contribuyendo a hacer de la familia una comunidad de gracia y de oración, escuela de virtudes humanas y cristianas y lugar del primer anuncio de la fe a los hijos.